82 años del ferrocarril de Canfranc
Una vez más he vuelto a peregrinar por la línea de tren desde Zaragoza a la estación de Canfranc. Esta es la cuarta vez que subo a tan emblemático e histórico lugar y espero que no sea la última vez. Tres veces en tren y una en coche.
Billetes sacados con dos meses de antelación, la difícil situación personal mía y la de mi amigo Santos que me alojaba cerca de Zaragoza ponían las cosas difícil, a esto añadimos que este invento de la crisis anuncia el recorte en inversiones y cierre de líneas deficitarias. Bonito panorama.
Tenia que subir ya que tal vez sea la última por posible cierre o por mi situación personal. Debía de acudir a apoyar a esta gente, a estas voces ignoradas más de 40 años. Creo que como amante del ferrocarril y del servicio publico que presta estaba en la obligación.
Los que me conocen se lo preguntan y se admiran, un anuncio de Navidad, unos recortes de prensa y pertenecer a una asociación de amigos de ferrocarril pico el gusanillo. Cosas del destino hizo que mi buen amigo Santos se trasladase a vivir a San Mateo de Gállego cerca de Zaragoza para tener su casa de base logística para conocer Aragón, primero fue el Románico aragonés, después la gastronomía y los caldos y finalmente esta línea de tren, la primera vez en coche hasta llegar a Ordus en Francia, luego en tren, la adquisición de varios libros sobre la línea hizo el resto.
Esta excursión acompañado o solo es maravillosa. Paisaje y ambiente en el interior del tren fabuloso que te traslada a otro tiempo cuando en el tren además de viajar, se charlaba, se congeniaba, se comía y bebía, con un ventanal que te permite asomarte al mundo, ver los humedales de Aragón, la Hoya de Huesca, el viaducto de Cenarbe, contemplar la majestuosidad de los Mayos de Riglos y plantarse en la señorial y grandiosa estación internacional de Canfranc es todo un espectáculo incomparable.
El año pasado me lié la manta a la cabeza y enrole en la aventura a David y allí nos plantamos, conocimos a mucha gente, gente agradable y entrañable, me quedo con Eugenio, empresario, emprendedor y jubilado de más de 80 años que aterrizaba de los fiordos noruegos para unirse a esta diáspora por la reapertura de la línea internacional. Todavía se me reaviva el nudo en la garganta cuando me pregunto: ¿Luis que tienes en el corazón que te ha traído hasta aquí? Como pude le expuse los argumentos que se me pasaron por la cabeza en ese momento. Aquel día y hoy creo que Aragón y los aragoneses se merecen algo más. El pueblo se merece todo y más.
Este año, dada la situación y el panorama, decidí acudir solo sin contar con nadie, se que algunos, los que me han acompañado y los que no me lo reprocharan, pero quería degustar estas micro vacaciones maratonianas en amena soledad. Es lo que tiene ser quijotesco.
Si el año pasado se acudía con la esperanza de que la presidencia española en Europa reportase algo a la reapertura, se ha comprobado que nada bueno ha dejado. Este año se acude sabiendo que la DGA renuncia al hotel de lujo en la estación, que Adif paraliza las inversiones en la línea y la construcción de la nueva estación y todo el proyecto de Canfranc 2000 esta paralizado o dormirá el sueño de los justos unos años ¿cuarenta?
El Viernes 16 salida de Madrid a Zaragoza en AVE con mi mochila de maquinista de los ferrocarriles alemanes en la que carge lo justo, como un Labordeta que va comerse el mundo pero con cámara de fotos, moleskine para notas y ese gusanillo del reencuentro con Zaragoza y subir en el canfranero. Llegada al anochecer, soltar la mochila en el hotel y pasear por Zaragoza para hacer ganas de cenar.
Sábado 17 estancia por Zaragoza, Plaza del Pilar, la Seo, Aljaferia, foro romano, terrazitas…
El Domingo 18, abandono el hotel, me acerco a la estación y desayuno para coger el canfranero. Sorpresa el “tamagochi” que nos sube esta en su lateral por el que accedemos grafiteado, en el interior empiezo a conocer gente familiar, el ambiente en el tren es muy distinto al “cool” de la alta velocidad, olor a diesel, ronronear del motor del tren ascediendo por las interminables las rampas, dentro un ambiente casi festivo mezclados con caras de sueño, de resaca, preparativos del acto reivindicativos y el reparto de cintas para colgar en la verja de la estación.
Menudo viajecito desde que sale el tren de Canfranc a las 17:25 hasta que llegas a Madrid a las 0:09.
Esta ha sido mi pequeña y humilde aportación al octogésimo segundo aniversario de la inauguración de la línea y al acto reivindicativo que todos los años desde hace ya más de quince que se celebra en Canfranc estación por parte de franceses y españoles por la reapertura de esta línea.
Para aquellos que no se hayan fijado la imagen que aparece en la cabecera de esta humilde web es el esquema y altimetría de la linea transpirenaica completa desde Zaragoza a Pau.
A continuación os pongo unas fotos, resumen de este fin de semana. ¡REAPERTURA YA!
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Sniff, sniff.
solo los grandes corazones tienen fuerza para tanto.
REAPERTURA YA !!
Y sin reproche
Ánimo ! y como no será la última, en las vías nos encontraremos